Francisco López Rupérez: «Los 15 años de Logse han dejado enfermo al sistema educativo español»


«El sistema educativo español ha respondido fielmente a las previsiones de la Logse que han situado a España a la cola de Europa», afirma López Rupérez en su obra «El legado de la Logse», al tiempo que reivindica la cultura del esfuerzo y del respeto a la autoridad del profesor

MADRID. Cuenta con una dilatada experiencia en el mundo de la educación tanto en el ámbito docente como en el de la gestión y la investigación. Doctor en Ciencias Físicas y catedrático de Instituto, ha sido también secretario general de Educación y consejero de este ámbito en la representación permanente de España ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Ahora, realiza trabajos de prospectiva para diferentes administraciones educativas y organismos privados. Su última contribución, titulada «El legado de la Logse», prologada por la ex ministra de Educación, Pilar del Castillo, constituye un duro análisis de la ley -basado en los resultados de organismos internacionales sobre los alumnos españoles- que ha estado vigente desde 1990 y una reivindicación de la Ley de Calidad, aprobada en 2002 y que apenas tuvo vigencia. Ambas normativas han sido derogadas por la ley de Educación (LOE) recientemente aprobada por el Parlamento. «La nueva ordenación -asegura López Rupérez- resolverá pocos de los problemas que tiene planteados nuestro sistema educativo y, una vez más, la educación española tendrá muy lejos un horizonte real de mejora». El investigador se muestra a la vez preocupado por el futuro de la escuela pública, la devaluación de la autoridad y del reconocimiento social del profesorado y la falta de atención a los alumnos más desfavorecidos.

-¿Por qué este libro?

-Porque considero indispensable llamar la atención sobre los graves problemas que sufre la educación española con la evidencia de los datos internacionales.

-¿Qué dicen esos datos?

-En España, tres de cada diez alumnos abandona antes de tiempo el sistema educativo y apenas seis de cada diez obtienen el título en Bachillerato o Formación Profesional. Y estas cifras nos alejan de nuestros socios europeos.

-¿Estas cifras qué sugieren?

-Que la paralización de la LOCE decretada por el Gobierno Zapatero hará imposible reducir al 10 por ciento los niveles de abandono temprano y elevar hasta el 85 por ciento el porcentaje de graduados en Secundaria Obligatoria, según los objetivos acordados por la Unión Europea (UE) para el año 2010.

-Usted responsabiliza a la Logse de este panorama. Pero, ¿puede concretar más sus causas?

-Según los análisis empíricos, las causas relativas al medio escolar son la baja moral de los alumnos, el escaso compromiso con su tarea y un clima escolar muy disruptivo, es decir, con actitudes indisciplinadas y hasta violentas, que son los factores que explican el fracaso. Influyen además la escasa motivación y la baja autoestima así como una insuficiente autonomía de gestión de los centros y una deficiente implicación de las familias en la educación de sus hijos.

-Algunos aseguran que si se hubieran corregido los defectos de la Logse no se habría llegado tan lejos en el fracaso escolar...

-Es lo que hizo la LOCE, aunque no se pudo aplicar.

-¿No llegó demasiado tarde?

-La política tiene sus tiempos y el Ministerio de Pilar del Castillo emprendió tres leyes educativas.

-El esfuerzo y la disciplina son elementos fundamentales de la LOCE y permanentes en todas las críticas a la Logse...

-Sí, porque la disminución de los niveles de exigencia ni ha mejorado ni mejorará los resultados sobre el fracaso escolar. La aplicación de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) se ha caracterizado por una menor exigencia y los alumnos han captado el mensaje de que todo es más fácil y, por tanto, el esfuerzo y la disciplina han quedado notablemente devaluados.

-¿Nada se escapa a ese fracaso?

-Los resultados sobre el rendimiento escolar de nuestros alumnos en las pruebas internacionales son mediocres y homogéneos.

-¿Cómo se explica esto?

-Son mediocres porque la puntuación de España en todas las materias analizadas se sitúa significativamente por debajo de la media de la OCDE. Son homogéneos porque no se advierten diferencias apreciables ni entre alumnos, ni entre centros ni entre materias.

-¿Es cierto que la equidad ha llevado a un descenso de la calidad?

-El problema es que la calidad es un prerequisito de la equidad. Ha prevalecido la igualdad sobre una calidad de los resultados para todos.

-¿Está directamente relacionada la inversión educativa con los resultados?

-Los análisis internacionales indican que esa relación es débil en los países desarrollados. Hay países que hacen más con menos y al contrario. Con todo, los países de la OCDE muestran resultados muy diversos y, en los últimos años, los sistemas han sido más sensibles al cómo que al cuánto se gasta.

-En el caso de España, ¿qué advierte sobre la financiación?

-España ha realizado un gran esfuerzo para igualarse a otros países tanto en gasto por alumno como en relación con la riqueza por habitante. No obstante, tiene posibilidades de mejorar sus resultados a través de mejorar también el gasto, siempre que las políticas educativas sean eficaces.

-Su libro presenta un diagnóstico bastante negativo. ¿Tiene contrarréplica?

-Por supuesto. Ofrece un decálogo para mejorar las políticas educativas.

-A saber...

-Hacer de la mejora de los resultados escolares la primera prioridad, potenciar los valores del estudio y del esfuerzo personal, promover una ordenación del sistema educativo flexible pero exigente, privilegiar los contenidos y los métodos de enseñanza, avanzar en la autonomía de los centros, profesionalizar la dirección, reforzar la evaluación y promover la transparencia, desarrollar la gestión del conocimiento en educación y profundizar en el pluralismo educativo y en la equidad.



TEXTO: M. ASENJO FOTO: ERNESTO AGUDO